Nunca prioricé la decoración de mi casa. En parte porque siempre valoré más "lo funcional" que lo estético, y también porque simplemente no sabía por dónde empezar o qué tipo de artículos combinan entre sí. Decorar me parecía un territorio ajeno, lleno de reglas que no conocía.

¿El resultado? Un living-comedor blanco, sin identidad, y que llevaba años exactamente igual desde el día que me mudé.

Quién soy profesionalmente

Soy Alejandro Espinoza, IA Engineer en la División de Datos de una entidad financiera. Mi trabajo consiste en usar herramientas de IA para resolver problemas, automatizar procesos y encontrarle la vuelta creativa a los desafíos de negocio. Tengo las herramientas, sé usarlas y, sin embargo, en mi propia casa no había aplicado ninguna de esas habilidades.

El clásico "casa de herrero, cuchillo de palo".

Dejando de Procrastinar

Hace algunos meses, influenciado por las redes sociales (digámoslo sin vergüenza), los espacios bien decorados empezaron a captar mi atención (el algoritmo haciendo su trabajo, jaja). Veía en mi celular ambientes llamativos en diferentes estilos: algunos sencillos, otros extravagantes, llenos de luz, con paredes increíbles, plantas asombrosas, etc. Luego levantaba la mirada hacia mi propio living y el contraste era evidente. Una habitación blanca, con nula identidad y un lugar poco acogedor.

Fue en ese momento cuando pensé:

Tengo las herramientas; las uso todos los días. ¿Por qué no las uso acá?

Me paré del sillón, tomé mi celular y decidí que era hora de hacer algo. Sin arquitecto, sin diseñador, sin saber exactamente qué quería.

Solo yo, mi teléfono y las ganas de probar.

Mi estilo de decoración

El primer obstáculo fue el más honesto de todos: no sabía qué estilo de decoración me gustaba. Y si no sabes qué quieres, es difícil pedírselo a alguien, ya sea humano o máquina. Así que empecé por ahí. Busqué en Pinterest imágenes de espacios que me llamaban la atención, sin filtros ni criterios claros, solo lo que me detenía al hacer scroll. Las guardé todas y se las cargué en Gemini con una pregunta simple:

¿Qué tienen en común estas imágenes? ¿Qué estilo de decoración es este?

Gemini identificó que me inclinaba hacia el estilo ecléctico: una mezcla deliberada de piezas de distintos orígenes y épocas, con personalidad propia, colores con carácter y texturas variadas. Me explicó cuándo funciona este estilo, cuándo no, y qué elementos son clave para que no quede como un desorden, sino como algo con intención.

Primer problema resuelto: ya sabía qué quería.

Con eso claro, vino el segundo paso. Tomé tres fotografías de mi departamento, se las entregué a Gemini junto con mis preferencias de estilo (ecléctico) y le pedí que me ayudara a pensar la remodelación.

Te dejo el prompt junto con la imagen cargada.

Mi LivingInstrucción
ImagenMi objetivo es remodelar este espacio, ya que actualmente creemos que le falta más identidad y además tenemos muebles grandes, por lo que nos gustaría optimizar el espacio para que se sientan más amplios los espacios y estéticamente proporcionados. Creemos que necesitamos cambiar algunos muebles y reubicar otros, ya que actualmente tenemos un sillón en L grande y cómodo, una mesa de centro grande, un rack para el televisor y un comedor grande. Dame ideas de nuevas distribuciones, sugerencias de nuevos muebles, colores de muro y cortinas y estilos que puedo ver para decorar.

Lo que vino después fue lo que más me sorprendió, no por la capacidad de la herramienta, sino por lo fácil que fue el proceso. Gemini transformó las fotos de mi espacio en propuestas visuales concretas, iteración por iteración, manteniendo los elementos que le pedía conservar y cambiando los que le indicaba modificar.

Y acá viene algo que quiero destacar: todo esto lo hice mientras le mostraba los resultados a mi pareja en tiempo real. Sentados en el mismo espacio que queríamos cambiar, íbamos descartando opciones, pidiendo ajustes, debatiendo colores. Fue, sin exagerar, uno de los procesos de toma de decisiones más entretenidos que hemos tenido como pareja.

La primera iteración fue conservadora: solo un toque de color en una muralla y un cambio en la mesa de centro. Para la segunda, ya pedí explícitamente el estilo ecléctico que habíamos identificado. Apareció color en la pared, una alfombra, cambio en la mesa de centro y en el comedor, nueva lámpara, otros detalles. Para las siguientes iteraciones, las instrucciones se fueron afinando: "Hazlo más parecido a la imagen original", "mantén el sillón en L", "quiero otro color para la muralla". Instrucciones vagas, sí, pero eso era parte del experimento.

Imagen 1
Primera Iteración
Imagen 2
Segunda Iteración
Imagen 3
Tercera Iteración
Imagen 4
Cuarta Iteración
Imagen 5
Quinta Iteración

En la quinta iteración encontramos algo que se veía real, alcanzable, nuestro. Le pedimos a Gemini un listado de los cambios necesarios y nos fuimos de compras.

De compras

Una tarde de sábado en el mall, lista en mano: pintura para la muralla, una alfombra menos ecléctica de lo que nos propuso la IA (seamos honestos, la de la IA era demasiado) y una lámpara para el comedor. Aprovechamos también de rescatar una lámpara vieja que teníamos guardada y que quedó perfecta en el rack del televisor.

Llegamos a la casa y en tres días lo teníamos listo. Pintamos la muralla, instalamos las repisas, cambiamos la lámpara y pusimos la alfombra. No fue sin esfuerzo; sí hubo momentos donde el pincel no colaboraba y donde la lámpara tardó más de lo esperado en quedar nivelada, pero nada que no se pueda manejar con un par de videos de YouTube y paciencia.

¿Están listos para ver el resultado?

Estado actual del livingEstado inicial del livingAntesDespués

Arrastra para comparar el antes y el después

Inspiración IA

Propuesta generada por Gemini

La propuesta que guió la transformación

¿Estamos contentos? Mucho. El espacio se siente completamente distinto, más nuestro, más acogedor. Mi pareja, que al principio era escéptica del proceso ("¿le vamos a pedir a una IA que decore nuestra casa?"), terminó siendo la más entusiasmada con el resultado.

Sin duda, en manos de un diseñador especializado esto hubiera sido aún más impactante, pero ese nunca fue el objetivo. El objetivo era demostrar que con herramientas disponibles hoy, con escasos conocimientos de decoración y sin una gran inversión, es posible transformar un espacio.

¿Cómo puedes hacerlo tú?

Si quieres intentarlo, el proceso es simple:

  1. Parte por guardar imágenes de lo que te gusta sin pensar demasiado.
  2. Pídele a Gemini, ChatGPT o la herramienta que prefieras que te ayude a identificar el estilo, toma fotos de tu espacio y empieza a iterar.
  3. Para iterar no necesitas ser un experto en prompts; simplemente puedes pedirle a la IA: "Agrega este reloj en la pared", "quita esa silla negra y agrega esta", "qué poltrona podría combinar con el sillón?", etc.

La IA no va a decorar tu casa por ti, pero sí te va a ayudar a visualizar lo que antes solo existía en tu cabeza.

Nos quedan pendientes algunos cambios en el comedor y la terraza. Cuando estén listos, se los cuento en una siguiente edición.